Yamas, Ejercicios de Yoga para la Ansiedad

Yamas

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Los Yamas (sánscrito: यम, romanizado: Yama), y su complemento, los Niyamas, representan una serie de “vida correcta” o reglas éticas dentro de la filosofía del Yoga. Significan “control” o “contención”. Se trata de restricciones para una conducta correcta, tal y como se recoge en los Vedas y en los Yoga Sutras. Son una forma de imperativos morales, mandamientos, reglas u objetivos. Los Yamas son la lista de “no hacer esto”, que representan compromisos que afectan a las relaciones con los demás y con uno mismo[1]; los Niyamas complementarios representan la lista de “hacer esto”, y juntos, los Yamas y los Niyamas, son obligaciones personales para vivir bien[1].

Hasta ahora se conocen al menos sesenta (60) textos indios de la época antigua y medieval que hablan de los Yamas[2] La mayoría están en sánscrito, pero algunos están en lenguas indias regionales. De los sesenta, las listas de once de estos textos son similares, pero no iguales, a las de Patanjali[2]. Otros textos enumeran entre 1 y 10 Yamas, aunque 10 es el más común[2].

Yamas griego

¿Qué significa vivir virtuosamente para los hindúes? Es seguir las directrices naturales y esenciales del dharma y los 10 yamas y 10 niyamas, antiguos mandatos de las escrituras para todos los aspectos del pensamiento, la actitud y el comportamiento humanos. Estas normas de conducta son un código de sentido común recogido en los Upanishads, en la sección final de los Vedas, de 6000 a 8000 años de antigüedad.

Se trata de las 20 directrices éticas denominadas yamas y niyamas, o restricciones y observancias. El sabio Patanjali (c. 200 a.C.), propulsor del Raja Yoga, dijo: “Estos yamas no están limitados por la clase, el país, el tiempo o la situación. De ahí que se llamen los grandes votos universales”.

Swami Brahmananda Saraswati, un erudito del yoga, reveló la ciencia interna de yama y niyama. Afirma que son los medios para controlar los “vitarkas”, es decir, los pensamientos mentales malos o negativos. Cuando se ponen en práctica, estos pensamientos provocan daños a los demás, falsedad, acaparamiento, descontento, indolencia o egoísmo. Dijo: “Para cada vitarka, puedes crear su opuesto mediante yama y niyama, y hacer que tu vida sea exitosa”.

Cómo recordar los yamas y los niyamas

Los Yamas (sánscrito: यम, romanizado: Yama), y su complemento, los Niyamas, representan una serie de “vida correcta” o reglas éticas dentro de la filosofía del Yoga. Significan “control” o “contención”. Se trata de restricciones para una conducta correcta, tal y como se recoge en los Vedas y en los Yoga Sutras. Son una forma de imperativos morales, mandamientos, reglas u objetivos. Los Yamas son la lista de “no hacer esto”, que representan compromisos que afectan a las relaciones con los demás y con uno mismo[1]; los Niyamas complementarios representan la lista de “hacer esto”, y juntos, los Yamas y los Niyamas, son obligaciones personales para vivir bien[1].

Hasta ahora se conocen al menos sesenta (60) textos indios de la época antigua y medieval que hablan de los Yamas[2] La mayoría están en sánscrito, pero algunos están en lenguas indias regionales. De los sesenta, las listas de once de estos textos son similares, pero no iguales, a las de Patanjali[2]. Otros textos enumeran entre 1 y 10 Yamas, aunque 10 es el más común[2].

5 yamas

Si nuestras relaciones no son armoniosas, afectarán a nuestra mente, y si nuestra mente no está equilibrada, afectará a nuestras relaciones. Por lo tanto, el raja yoga comienza con prácticas para desarrollar y cultivar cualidades y actitudes positivas utilizando los yamas y niyamas. Los yamas son actitudes sociales y la comprensión de cómo podemos regular ciertos comportamientos en el mundo exterior para crear positividad y equilibrio en nuestras relaciones. Los yamas son también actitudes que nos ayudan a dominar los seis enemigos: kama (lujuria), krodha (ira), lobha (codicia), moha (encaprichamiento ciego), mada (orgullo) y matsarya (envidia). Los niyamas son disciplinas personales que se relacionan entre sí

Estos dos pasos pretenden equilibrar las tendencias menos favorecedoras y destructivas de la mente, que, si se dejan desbocadas, impiden que podamos profundizar en la relajación y la meditación. Los yamas y los niyamas pueden malinterpretarse fácilmente como reglas morales y religiosas destinadas a hacer que los demás nos perciban como personas santas, pero en realidad tratan de crear las condiciones adecuadas en el mundo exterior e interior en el camino hacia la paz mental.