Hanumanasana, Ejercicios de Yoga para la Ansiedad

Hanumanasana

El mito de hanumanasana

“Fue el mayor salto jamás dado. La velocidad del salto de Hanuman arrastró flores y capullos al aire tras él y cayeron como pequeñas estrellas sobre las ondulantes copas de los árboles. Los animales de la playa nunca habían visto algo así; vitorearon a Hanuman, y entonces el aire ardió a su paso, y nubes rojas flamearon sobre el cielo…” (Ramayana, relatado por William Buck).

Arrodíllate en el suelo. Adelanta el pie derecho unos treinta centímetros por delante de la rodilla izquierda y gira el muslo derecho hacia fuera. Hazlo levantando la planta interna del suelo y apoyando el pie en el talón externo.

Exhale e incline el torso hacia delante, presionando las puntas de los dedos contra el suelo. Deslice lentamente la rodilla izquierda hacia atrás, enderezando la rodilla y al mismo tiempo descendiendo el muslo derecho hacia el suelo. Deje de enderezar la rodilla trasera justo antes de llegar al límite de su estiramiento.

Ahora comience a alejar el talón derecho de su torso. Como hemos empezado con una fuerte rotación externa de la pierna delantera, gire gradualmente la pierna hacia dentro mientras se endereza para llevar la rótula hacia el techo. A medida que la pierna delantera se endereza, vuelve a presionar la rodilla izquierda hacia atrás y desciende con cuidado la parte delantera del muslo izquierdo y la parte trasera de la pierna derecha (y la base de la pelvis) hasta el suelo. Asegúrese de que el centro de la rodilla derecha apunta directamente hacia el techo.

Significado de hanumanasana

Las medias separaciones son una buena preparación para llegar a la versión completa de la postura. Empieza por prepararte con la pierna de atrás doblada y la de delante estirada, las caderas cuadradas y el peso equilibrado entre ambas piernas. Activa la pierna recta flexionando el pie, empujando con el talón y llevando los dedos hacia ti. Te recomiendo que te mantengas ahí un rato, acercando suavemente el torso a la pierna delantera, pero siempre manteniendo la espalda alargada.Paso 2: Media luna baja

Desde las medias lunas, aleja el pie delantero de ti y dobla suavemente la pierna delantera. Deja que tus caderas caigan hacia el suelo pero manteniéndolas cuadradas. He visto en mis clases a varios alumnos que llevan el torso hacia delante mientras se mueven en esa forma, y recomiendo -como se muestra en la foto- que mantengas los hombros alineados con las caderas. De esa forma, estarás llevando el peso a las caderas, lo que ayudará a acercarlas al suelo. Si esto ya es intenso, quédate y aguanta, haciendo algunas respiraciones largas y profundas.Paso 3: Extiende ambas piernas

Historia de la hanumanasana

La Hanumanasana (postura de las divisiones) es una desafiante postura sentada que requiere el trabajo de las caderas y los isquiotibiales, mientras se equilibra la parte superior del cuerpo sobre la pelvis. Con las caderas y las piernas moviéndose en direcciones opuestas, los flexores de la cadera y los isquiotibiales deben ser fuertes y flexibles para lograr el equilibrio y la estabilidad necesarios.

Hanumanasana recibe su nombre del Señor Hanuman (Dios mono hindú), por lo que también se llama la postura del mono. Está relacionada con el salto heroico que dio en busca de Sita, en la epopeya del Ramayana. Teniendo esto en cuenta, mientras se practica la Hanumanasana (postura de las divisiones) los estudiantes deben sentir una sensación de poder y confianza, y deben confiar en su cuerpo y en su fuerza para lograr la división completa a pesar de ser un desafío. Un enfoque inteligente hacia la postura de las divisiones es practicar posturas de estiramiento de los isquiotibiales más fáciles, como la variación de la Hanumanasana en la pared (variación de la postura de las divisiones de pie en la pared), la Ardha Hanumanasana (postura de las divisiones medias) y otras similares.

Contraposición hanumanasana

El nombre proviene de las palabras sánscritas Hanuman (una entidad divina en el hinduismo que se asemeja a un mono) y asana (postura),[2] y conmemora el gigantesco salto realizado por Hanuman para llegar a las islas de Lanka desde el continente de la India[3].

La postura no se describe en los textos medievales de hatha yoga. Aparece en el siglo XX en diversas tradiciones del yoga moderno, como en el libro de Swami Yogesvarananda de 1970 First Steps to Higher Yoga (como Vikatasana),[4] en el Ashtanga Vinyasa Yoga de Pattabhi Jois,[4] en el libro de Swami Satyananda Saraswati de 2003 Asana Pranayama Mudra Bandha,[5] y en el libro de B. K. S. Iyengar de 1966 Light on Yoga,[6].

Hanumanasana es una postura avanzada (calificada como 36 de 64 por B. K. S. Iyengar). La postura se aborda desde una posición de rodillas, estirando una pierna hacia delante y la otra hacia atrás, apoyando el cuerpo en las manos hasta que se domina la postura completa. A continuación, las manos pueden colocarse en posición de oración (Anjali Mudra). Por último, los brazos pueden estirarse por encima de la cabeza, con las palmas juntas. Iyengar afirma que para alcanzar la postura completa hay que hacer “varios intentos cada día” y estar preparado para trabajar en ella durante “mucho tiempo”[6].